no se valoran las cosas hasta que las pierdes. desde luego no hay mayor verdad.
"horas enteras en la silla delante de una hoja en blanco": el precio a veces era demasiado alto. perder amigos, perderte en momentos, perderte de tu misma vida: no saber ya, ni cuál es tu propio pasado.
el abismo de la idea de la ausencia daba tanto vértido al estómago que sentía anidar en el vientre una maraña de espinos de fuego que le atosigan el alma.
-olía a papel viejo detrás de la oreja, arrugado como un periódico caduco, a papel quemado el pelo. las uñas retorcidas y casi espiraleadas*, sólo de las muñecas le nacía un olor a nardos apenas apreciable: nadie lo sabía; los vendía por las mañanas en la puerta de la iglesia, pero no se reparaba en su presencia las mañanas de tráfico, prisas y cigarrillos a medio fumar. los domingos, cuando nadie tenía prisa, él dormia en un banco a la sombra de cualquier árbol.- así es mi vida, o a veces así la siento.
no me sale nada. se me ha acabado la inspiración, las musas me han abandonado, se han llevado mi vida escondida entre las flores de sus dedos largos y blancos. "bienes gananciales" de casarte con la puta de la Literatura. Y le seré fiel hasta que muera, es mi único camino, lo único que me llena, aunque sepa que eso no es toda la vida, sí hago de ella toda -mi- vida. hago de mi vida ficción porque la realidad traiciona a menudo más que lo que mi cabeza crea para mí. es una amante, fantasmal, me hace el amor lento, y luego me abandona, cruel.
amigos son los que no tengo y los que nunca tendré, viven en mi cabeza, -algo así como una ezquizofrenia controlada y creada a mi antojo-, viven tranquilos y cuando quieren ellos caen en el olvido, o se suicidan, cuando no tengo el valor de hacerlo yo, los suicido a ellos y nadie se entera, nadie sufre: regreso al mundo de los vivos quizás al lado de una ventana de autobús, sin que nadie se entere.
solía escribir lo que los días me inspiraban, Mis Días.
hablaba de mi pasado, del pasado de los que son mi pasado. ya no son ni eso de mí.
regalaba historias, poemas, versos a medio hacer, pensamientos difusos; ya no valen nada. nunca valieron.
no te voy a mandar esto, aunque pienso en ti mientras lo escribo. ambas estamos de exámenes, a mí me da este tipo de depresión el día antes del primer examen. pero año tras año, la depresión "prejunio" es más fuerte.
he hecho una lista, de las cosas que quiero hacer en verano, no creo que cumpla casi nada, al fin de al cabo, no es lo que pasa siempre? nos pasamos la vida escribiendo listas que llamamos sueños... y luego, porque nunca llegamos a fin de mes, nunca encontramos el cajón donde los metimos, si acaso nos acordamos...
(no tengo tabaco, tengo mucho mono)
sé que tú estás con tu vida, tu gente, tu carrera que ya mismo acabas, tus cosas... tus sueños, tus ilusiones, tus viajes, tu verano azul, tu vida casi perfecta adornada por las preciosas imperfecciones que le cuelgas de las esquinas, como una postal navideña: preciosa, perfecta, ...ternura.
es raro escribirte esto. más sabiendo que no lo leerás: es hablarte sincero.
creo que ya no soy como antes, todos cambiamos, tú tampoco eres la de antes, sin embargo quizás tú a mí no me lo perdones. sé que no me llamas porque ya no me necesitas, porque el ritmo de vida es diferente: tú eres un contrapunto, yo soy una melodía de fuga.
no te pido que vuelvas, acaso puedes? no pretendo enamorarte escribiendo esto: nunca fui la amiga perfecta.
mi padre solía reprocharle a mi madre que vivía el presente tratando de conquistar el futuro y que nunca acababa de cazar del todo el momento, claro que él siempre se quedó estancado en un pasado incierto. ahora eso también ha cambiado: ni él le reprochará más, ni ella ya piensa tanto en el futuro, (eso son cosas que pasan cuando tu presente es como un jarrón con flores marchitas: sí, está lleno, pero no como a ti te gusta, sí, es la vida ideal, pero no para ti, a ti siemrpe te gustaron las rosas frescas...) ni él sabe cumplir sus sueños hoy, ni quizás acaso sepa nunca. ...y me da tanto miedo la genética, me da miedo trazar mi vida del mismo modo que ellos, a su modo cada uno, imperfectos, infelices, intentando rehacerla una y otra vez.
qué más da esto, verdad?
"-hola, qué tal?
-bien, y tú?
-bien, jose bien...
-bien, javi también... y tu casa?
-como siempre, la tuya?
-igual.
-quedamos?
-estoy liada...
-sí, yo también, pero quedamos?
-el sábado?
-es que ceno con jose
-yo tengo que madrugar, sí, cierto...
-tan liada como siempre?
-y más...
-bueno, que estás bien, no? tengo que colgar...
-sí, venga, ya te llamo, un beso, te quiero
(tí-tí--tí-tí...)"
no quiero eso, por eso no te llamo. y el mesenger me asquea. ya construí yo sóla una relación autista en pareja basada en las palabras por minuto a partir de las 6 y media, que entonces era la tarifa plana.... no quiero más mentiras tipeadas, que para eso me apaño con mi ezquizofrenia, que me salva, de todo, a menudo. (no estoy enferma: me siento enferma a veces).
te siento lejos. claro que eso son palabras mayores que deben no ser pronunciadas, por miedo a enfado quizás. pero te siento lejos, reitero. lo cual es también una obviedad, no?
-o-
recuerdo muchas cosas, que no pronunciaré, por supuesto, porque sé que tú también te acuerdas, de todas. escribirle a un recuerdo tratando de adivinar quién es hoy se me hace cuestarriba. (y me pasa tan a menudo ultimamente...)
las palabras se me atragantan, no tengo visión trigonométrica, no sé a donde va a parar un punto según su trayectoria inicial, dónde rebotará? no sirvo para los números.... y son tantos los días que se me escapa la cuenta en la memoria.
mas sé que estás bien. o eso quiero pensar.
aposté con malas cartas, tratando de jugársela a la vida... pero la banca es siemrpe la que gana. la vida sigue más allá de todo, es lo único que continúa siempre, sobrepasándonos a nosotros y a todo. ella juega con el as que es el tiempo, yo traté de cegarla con un espejito de mano que tú me regalaste... hoy, empañado de plata me ciega a mí los días de sol.
tengo alergia a las mañanas: cuando amanece me descompongo según la luz va componiéndose, despertándose, rehaciéndose, naciendo, de la oscuridad que me cobija cada noche que se me hace lenta, eterna, oscura, inmensa: por eso estoy agusto en ella, no soy nada en su vientre, es casi una madre, que me mece del insomnio mientras me roba la vida, y los sueños con ella.
yo nazco del impulso que me han dado ciertos momentos del pasado. muero entre ausencia y ausencia preguntándome cuál será la próxima, aferrandome a la idea de que no... no puedes, no quiero que seas tú.
y mil lágrimas dibujaron tus ojos en mis ojos,
tu memoria en mi memoria,
tu nombre, que sabe salado, mientras resbala cristalino por mi rostro...